El buscador de finales, de Pablo de Santis

Los finales de los relatos clausuran las historias y garantizan su coherencia. Nos permiten comprender, en retrospectiva, hacia dónde estaban dirigidos en una narración, cada uno de los indicios y de las expectativas creadas. Nos habilitan un momento de entendimiento con el autor en el que podemos decir: “¿de modo que esto es lo que usted pretendía todo este tiempo?”. Por sobre todas las cosas, los finales dan sentido a una historia, nos proporcionan una evaluación del mundo narrado.

Pero, ¿qué ocurriría si los finales de todas las historias estuvieran en manos de una Agencia omnipotente, y fueran determinados a partir de un riguroso método científico matemático? ¿Y cómo sería un mundo en el que las últimas páginas de los libros fueran arrancadas, en donde las últimas escenas de las películas no se proyectaran y las conversaciones quedaran siempre inconclusas? Estas son algunas de las preguntas que plantea la odisea del buscador de finales, que se entrega a perseguir los finales de las historias de otros, pero también encontrará el de la suya propia.

Para encontrar finales se requiere intuición y un poco de arte. Es necesario hurgar entre objetos perdidos… Pero sobre todo, hay que saber que los finales se buscan siempre de noche.

Juliana Accoce

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